LIBRETO PARA TEATRO
¿CÓMO CELEBRAMOS LA NAVIDAD ESTE AÑO?
Una obra familiar sobre el verdadero significado de la Navidad
Sala de una casa, decorada parcialmente. Cajas de adornos, luces sin colgar, mesa al centro, sillones alrededor.
Música navideña suave al inicio.
Personajes (Familia):
Mamá – Laura
Hija mayor – Camila
Papá – Jorge
Hijo mayor – Daniel
Hijo menor – Santiago
Tío – Ricardo
ESCENA 1 – LA SALA DE LA CASA
Todos están sentados alrededor de la mesa. Hay cajas de adornos navideños sin abrir.
Laura (Mamá):
Bueno, familia… aquí estamos otra vez. Se acerca la Navidad, y antes de que aparezcan los adornos, los gastos y las carreras, quiero que decidamos juntos cómo vamos a celebrarla este año. No quiero repetir los mismos errores.
Jorge (Papá):
El año pasado acabamos estresados, discutiendo y sin disfrutar nada. Me duele admitirlo, pero no fue nuestra mejor Navidad.
Camila (Hija mayor):
Yo no quiero pasar por lo mismo. Para mí la Navidad ya no puede ser solo regalos y comida. Quiero que signifique algo más profundo… algo que realmente nos haga sentir que estamos compartiendo, no solo comprando.
Daniel (Hijo mayor):
Pero tampoco tenemos que convertir la Navidad en una clase de filosofía. A mí me gusta lo de siempre: la música en alto, las luces, los regalos divertidos. ¿Qué tiene de malo disfrutar un poco?
Ricardo (Tío):
Yo pienso que el problema no es celebrar, sino exagerar. El año pasado gastamos como si fuéramos millonarios, y al final… ni nos miramos a los ojos durante la cena.
Santiago (Hijo menor):
Yo solo quiero que estemos juntos sin pelearnos… porque cuando se pelean, la casa se siente triste, y la Navidad debería ser lo contrario. (Todos se conmueven un poco.)
Laura (Mamá):
Justo por eso los reuní. Cada uno tiene una idea distinta de "celebrar". Hoy haremos un pequeño debate. Escuchemos todas las posturas sin discutir.
Jorge (Papá):
Empecemos entonces. Cada uno diga qué espera de esta Navidad.
ESCENA 2 – INICIO DEL DEBATE
Camila (Hija mayor):
Voy a empezar. Siento que la Navidad se ha convertido en un desfile de compras. Cada año es lo mismo: largas colas, estrés, deudas, regalos que ni usamos.
Y mientras tanto, hay gente que pasa la Navidad sola o con hambre.
Yo quiero que la Navidad sea un acto de amor real, no de consumismo. Que hagamos algo solidario, algo que toque corazones, no billeteras.
Y mientras tanto, hay gente que pasa la Navidad sola o con hambre.
Yo quiero que la Navidad sea un acto de amor real, no de consumismo. Que hagamos algo solidario, algo que toque corazones, no billeteras.
Daniel (Hijo mayor):
(Se levanta frustrado) No estoy en contra de ayudar, pero tampoco quiero que la Navidad sea una obligación moral. Para mí la Navidad es mi descanso del año, el momento en que puedo relajarme, reír, escuchar música, pasarla bien sin que nadie me juzgue.
Además, ¿qué tiene de malo dar regalos? A veces un regalo bien pensado también es una forma de amor.
Además, ¿qué tiene de malo dar regalos? A veces un regalo bien pensado también es una forma de amor.
Ricardo (Tío):
Creo que ambos tienen razón. Podríamos combinar un gesto solidario con una celebración sencilla. La idea no es eliminar nada, sino equilibrar.
Laura (Mamá):
Me preocupa que cada año gastemos más y más. Las compras nos distraen del sentido. ¿Por qué no hacer regalos simbólicos, hechos por nosotros mismos?
Jorge (Papá):
A mí me gusta la idea, pero tampoco hay que satanizar todo. La Navidad también es tradición, alegría y unión. Si dejamos las costumbres, ya no será lo mismo.
Santiago (Hijo menor):
¿Puedo decir algo? A mí me gusta cuando hacemos actividades juntos. El año pasado hicimos juegos en familia y fue lo mejor. ¿Podemos hacer algo así otra vez?
Camila (Hija mayor):
Ves, eso sí nos une. No necesitamos llenar la casa de cosas caras para pasarla bien.
Daniel (Hijo mayor):
Pero tampoco aburrirnos. Podríamos invitar a algunos amigos, hacer música, algo diferente.
Laura (Mamá):
O sea… ¿una Navidad más ligera, menos consumista, pero con alegría y creatividad?
Ricardo (Tío):
Suena razonable. Pero antes de decidir, ¿alguien quiere defender una postura opuesta?
Daniel (Hijo mayor):
¡Yo! Creo que la Navidad también es diversión, luces, regalos. Nos hemos esforzado todo el año, ¿por qué no celebrar a lo grande?
Camila (Hija mayor):
Porque no necesitamos derrochar para sentir felicidad. La Navidad debería hacernos reflexionar.
Jorge (Papá):
Y aquí está el debate: ¿celebración tradicional o celebración consciente?
ESCENA 3 – ACUERDO FINAL
Laura (Mamá):
Propongo que votemos, pero antes, que cada uno dé su última opinión.
Ricardo (Tío):
Yo digo que encontremos el punto medio: una celebración con sentido, pero sin quitar alegría.
Santiago (Hijo menor):
Yo solo quiero que haya paz y juegos.
Daniel (Hijo mayor):
Quiero música, luces y diversión. Pero escuchándolos… no me molestaría bajar un poco el nivel del gasto.
Camila (Hija mayor):
Quiero que la Navidad sea más humana y menos consumista. Pero también puedo aceptar algo de diversión mientras no perdamos el propósito.
Jorge (Papá):
Entonces parece que no estamos tan lejos.
Laura (Mamá):
¿Y si hacemos esto?:
1. Por la tarde: salimos a entregar chocolatada o donaciones como familia.
2. Por la noche: celebramos en casa, pero con decoración simple, regalos simbólicos y actividades familiares.
3. A medianoche: cada uno comparte un deseo o reflexión.
2. Por la noche: celebramos en casa, pero con decoración simple, regalos simbólicos y actividades familiares.
3. A medianoche: cada uno comparte un deseo o reflexión.
Daniel (Hijo mayor):
Está equilibrado… y no suena aburrido.
Camila (Hija mayor):
Me gusta. Mantiene el sentido, pero también permite celebrar.
Ricardo (Tío):
Así sí vale la pena la reunión familiar.
Santiago (Hijo menor):
¡Entonces decidamos los juegos!
Jorge (Papá):
Quedamos en esto: una Navidad que nos una y que tenga significado.
Laura (Mamá):
Perfecto. Este año celebraremos con corazón… y sin exagerar.
Todos asienten y empiezan a abrir las cajas de adornos, conversando con buen ánimo.
FIN
Música navideña
Comentarios
Publicar un comentario